El otro día un amigo malinterpretó algunas palabras que puse en Twitter. Me di cuenta de que hay personas que de verdad leen lo que pones en las redes sociales; hay que tener mucho cuidado con lo que se pone en 140 caracteres. Y hoy me encuentro esta noticia. Las empresas ya no quieren cortar el acceso a las redes sociales: quieren saber qué es lo que hacen sus empleados con ellas. Pueden ser una potente herramienta de contactos o pueden ser un motivo de despido. Interesante debate. De todos modos, estad alerta porque estáis vigilados por el gran hermano (del jefe).