En una boda, en el aperitivo de entrada, un amigo me pregunta:

— Raúl, ¿por qué en los bancos no me dan una hipoteca?

— Porque eres una inversión. ¿Por qué voy a invertir yo en ti? Para una entidad bancaria eres una inversión.

— No pido el $100%$ del valor de tasación de la vivienda. Me pueden avalar mis padres y, por si fuera poco, mi nómina puede asumir una cuota mensual muy alta. Pero entro en la oficina y poco más y se ríen de mí.

— Mira, me voy a comportar como un banco. Y lo primero para saber si puedo invertir en ti es conocer cuánto cuesta tu vivienda.

— He buscado pisos por 240.000 €; evidentemente no pido el $100%$, tengo algo ahorrado, aunque hay que tener en cuenta los gastos de formalización, escriturado y comprarme unos muebles; aunque para los muebles siempre puedo tirar de tarjeta.

— Bien, tu piso ahora vale 240.000 €; se irá depreciando un $10%$ todos los años hasta que la situación cambie. Ahora mismo no hay demanda y, como soy un gran banco y mi situación de morosidad está empeorando, ya no deseo más pisos que van perdiendo su valor.

— Hombre, el piso está en un barrio nuevo en “Sebastopol”, no creo que pierda tanto valor.

— Tu piso, a mis efectos, tiene una tasación de 150.000 €; te puedo dar 120.000 €.

— ¡La cerveza te ha sentado fatal, Raulito! Me estás dando el $50%$ del valor.

— No puedo asumir más. Si te doy más del $50%$ no me garantizo mi inversión. Además, tienes que contratar una hipoteca “túnel” que te proteja de las subidas de tipos. El tipo siempre estará entre el $4-8%$; así, si vuelven a subir los tipos, no te sube la cuota. ¿Qué te parece mi propuesta?

A mi amigo en cuestión le cambia la cara, pero empieza a entender el comportamiento de los comerciales de algunas oficinas bancarias en las que ha estado.

— ¿Con los tipos por debajo del $2%$ me dejas la hipoteca al $4%$ y encima me das el $50%$ del valor de la vivienda? Eso es engañar.

— No, eso es garantizarme que no pierdo pasta.

— Pido 200.000 euros, tengo garantías de que pago y me dices que pierdes pasta. Si no pago te quedas con el piso y, con los meses que te he pagado, no pierdes dinero.

— Yo no quiero pisos; soy un gran banco, me he hinchado a dar créditos, está aumentando la morosidad y, al final, voy a convertirme en la inmobiliaria más grande de España.

— Pues más pasta que ganas.

— Ahora mismo un impago es un problema; no seré capaz de recuperar la inversión.

— Entonces, no me voy a poder comprar un piso en la vida.

— La solución pasa por el alquiler, pero por si fuera poco, el trámite burocrático para alquilar es muy difícil. Es más sencillo comprarse un piso, aunque para ti será imposible.