
Lo primero, antes de expresar mi preocupación, aunque no sea el tipo más apropiado debido a que no soy ningún experto, os cuento un poco de qué va el tema.
Solvencia II es una normativa iniciada en la Unión Europea para regular las operaciones de las compañías aseguradoras. La sana intención que tiene es controlar los riesgos contratados y evitar que se “líe parda”. Se estructura en tres pilares:
- Pilar I: Medir los activos y pasivos financieros de las compañías para calcular las exigencias de capital.
- Pilar II: Definir una estructura en la organización para supervisar los procesos.
- Pilar III: Mantenimiento de los pilares anteriores y creación de unos mecanismos que faciliten la supervisión.
En estos pilares es donde se sustenta este marco regulatorio. Podemos decir que se trata de cuantificar el riesgo, crear una cultura dentro de la organización y facilitar la labor de reguladores y agencias de calificación [para que hagan la de Lehman Brothers y todavía las sigamos tomando en serio]. La medición de un impacto cuantitativo QIS (Quantitative Impact Study) nos va a permitir definir unas herramientas cualitativas que ajusten correctamente los riesgos. Y cuando empleamos el término riesgos, no hay que referirse sólo al propio riesgo actuarial; tendremos en cuenta:
- El riesgo actuarial: que es el propio del objeto asegurado.
- El riesgo de mercado: que es el riesgo debido a los problemas en mercados financieros.
- El riesgo de crédito: riesgo que nos mide el incumplimiento de las obligaciones contractuales (falta de pago principalmente).
- El riesgo operacional: es el derivado de la actividad que desarrolla la aseguradora (errores técnicos y humanos).
Imagino que también se ha de analizar el riesgo de tipo de cambio o el riesgo de masas. Ésto es lo que, a muy grandes rasgos, describe el marco de Solvencia II. Si hay alguna barbaridad escrita, mil perdones y corregidlo.
Solvencia II es positivo para el sector pero, bajo mi punto de vista, no todas las entidades aseguradoras pueden afrontar los cambios que suponen su entrada en vigor. Y por ello esperaba más fusiones como la de Adeslas con la Mutua, pero ésto no está sucediendo. En un reciente estudio, Everis exponía que sólo un 15% de las aseguradoras encuestadas estaría en condiciones de cumplir los requisitos de Solvencia II en 2013. Y este dato será mayor en compañías pequeñas. Pero no se nota tensión en el sector asegurador: no hay fusiones, no hay compras… ¿qué está pasando? En el sector bancario sí se nota más esta tensión ante cambios normativos. Preocupa esa falta de preocupación.
No tengo claro el calendario de implantación de Solvencia II (¿2013 ó 2014?), pero sí parece que llegamos tarde. Tendrán que preparar una moratoria. Además, es muy complicado valorar las carteras de Vida en la situación actual con la crisis de deuda en España e Italia, ya que son las aseguradoras las que invierten esas rentas de Vida en deuda soberana. ¿Cómo valoras esas rentas con la que está cayendo? Mucho me temo que tendrán que fijar otra fecha para implantar el marco regulatorio o no será posible porque las cuentas no salen, y parece que todo el sector lo tiene claro y pretende seguir funcionando como si no existieran los plazos. Al final, como decía aquel: «La vida sigue igual». Saludos.